Reflexión
Hipnosis y memoria: recordar más no significa recordar con mayor precisión
En una frase: la hipnosis puede hacer que aparezcan más recuerdos, imágenes o emociones, pero no garantiza que sean más exactos. Por eso, en mi trabajo, me interesa lo que la experiencia significa para ti, no si ocurrió literalmente.
¿La hipnosis recupera recuerdos olvidados?
Es una de las preguntas que más aparece cuando se habla de hipnosis y regresiones.
La respuesta corta: la hipnosis puede hacer que aparezcan más recuerdos, imágenes o emociones. Pero recordar más no es lo mismo que recordar con mayor precisión.
La memoria no funciona como una grabación que queda guardada y se reproduce igual cada vez. Cada vez que recordamos algo, el cerebro reconstruye esa experiencia con pedazos de información: recuerdos previos, emociones, cosas que supimos después, expectativas.
Por eso un recuerdo puede sentirse muy claro y, aun así, no ser exacto.
Qué ocurre durante la hipnosis
En un estado hipnótico pueden aparecer imágenes vívidas, sensaciones corporales y emociones intensas. A veces son recuerdos que no habían aparecido antes de forma consciente.
También pueden aparecer detalles nuevos.
Eso puede ser muy significativo para quien lo vive. Pero que un detalle aparezca durante la hipnosis no prueba que haya ocurrido.
La investigación sobre hipnosis y memoria muestra algo importante: la hipnosis no sirve para determinar si un recuerdo es verdadero. Puede aumentar la cantidad de información que una persona da, pero esa información puede tener aciertos y errores. Y la persona puede sentirse muy segura de algo sin que esa seguridad garantice que sea correcto.
Hay dos cosas que conviene no confundir: recordar más y recordar con mayor precisión no son lo mismo.
Los recuerdos pueden cambiar
En el trabajo terapéutico puede pasar que una escena aparezca de una manera en una sesión y, más adelante, surjan nuevos elementos o incluso una versión distinta de la misma situación.
Un ejemplo. En una primera sesión aparece una escena donde el padre de la persona parece el agresor. En una sesión posterior, aparece otra escena donde ese mismo padre protege o intenta ayudar.
¿Qué significa esto?
No significa que la primera escena sea falsa ni que la segunda sea verdadera. Tampoco permite saber, solo por la experiencia hipnótica, qué ocurrió históricamente.
Lo que sí muestra es algo importante: las imágenes, recuerdos y experiencias que aparecen en una sesión pueden cambiar, ampliarse o adquirir nuevos significados.
Por eso, durante una regresión, no trato todo lo que aparece como si fuera un registro histórico.
¿Entonces qué valor tiene una experiencia así?
Aquí está la distinción que considero fundamental.
Una experiencia puede tener un significado psicológico importante aunque no podamos demostrar que corresponde a un hecho histórico.
Una imagen puede provocar tristeza. Una escena puede dar miedo. Una experiencia puede ayudarte a entender una relación de otra manera. Un recuerdo puede estar unido a emociones que todavía te afectan hoy.
Desde lo terapéutico, podemos trabajar con lo que la persona experimenta sin convertir eso en una afirmación sobre lo que ocurrió objetivamente.
Eso permite mantener dos preguntas separadas:
¿Ocurrió exactamente así? ¿Qué significa para mí lo que estoy experimentando?
No siempre podemos responder la primera. Pero la segunda puede ser clínicamente útil.
Regresiones a vidas pasadas: mi posición
En una regresión pueden aparecer escenas, personajes, lugares y acontecimientos que la persona vive con mucha intensidad y realismo.
Algunas personas interpretan esas experiencias como recuerdos de una vida anterior. Otras las entienden como imágenes simbólicas, construcciones de la mente o asociaciones emocionales. O simplemente no saben qué son.
No es necesario resolver esa pregunta antes de explorar la experiencia.
Mi posición es mantener una diferencia clara entre la experiencia subjetiva de la persona y la afirmación de que esa experiencia es un hecho histórico comprobado.
Por eso no presento las regresiones a vidas pasadas como una forma científicamente demostrada de recuperar acontecimientos de otras vidas.
La experiencia puede ser profunda y significativa para quien la vive. Eso no la convierte automáticamente en una certeza histórica.
Una experiencia no necesita convertirse en una certeza
Cuando acompaño una regresión, mi objetivo no es convencer a la persona de que lo que aparece es verdadero o falso.
Me interesa más explorar qué pasa con ella frente a esa experiencia:
¿Qué emociones aparecen? ¿Qué significado tiene esa escena? ¿Hay alguna relación con una dificultad actual? ¿Ha cambiado la manera en que se comprende a sí misma? ¿Le permite ver su situación desde otra perspectiva?
Estas preguntas suelen ser más útiles que intentar determinar de inmediato si cada imagen corresponde a un hecho ocurrido.
Cómo trabajo esto en la práctica
En mi consulta, cuando aparece una escena durante una regresión, no la trato como un recuerdo histórico.
Trabajo con la emoción, con lo que se siente en el cuerpo y con el significado que esa experiencia tiene para la persona. Si emergen contenidos relacionados con trauma, los abordo con las técnicas clínicas que tienen respaldo científico, como EMDR cuando corresponde.
La pregunta que guía el trabajo no es "¿esto ocurrió realmente?", sino "¿qué te pasa a ti con esto y qué puedes hacer con ello hoy?".
En resumen
La hipnosis puede facilitar que aparezcan recuerdos, imágenes y detalles que no estaban presentes antes. Pero recordar más no significa recordar con mayor precisión.
Por eso, las experiencias que aparecen durante una hipnosis o una regresión merecen explorarse con respeto, pero también con prudencia.
No hace falta negar la experiencia de una persona para reconocer que no podemos verificar automáticamente su contenido histórico. Y no hace falta convertir una experiencia subjetiva en una certeza para que tenga significado.
La experiencia puede ser real para quien la vive, aunque su interpretación histórica siga abierta.
Si te interesa explorar una experiencia de regresión dentro de un proceso psicológico, puedes escribirme por WhatsApp. Te explico cómo trabajo antes de agendar.
Escribir por WhatsAppLuis Oyarzo Rivera es psicólogo clínico en Concepción, con formación en neurociencia, EMDR e hipnosis clínica ericksoniana, y estudios de terapia de regresión a vidas pasadas con Brian Weiss en el Omega Institute, Nueva York.