Luis Oyarzo Rivera Psicólogo clínico, Concepción

Reflexión

¿Necesito creer en las vidas pasadas para hacer una regresión?

Una pregunta que aparece con frecuencia antes de una regresión es: "¿Tengo que creer en las vidas pasadas para hacer este tipo de terapia?"

La respuesta es no.

No es necesario tener una creencia determinada para experimentar una regresión. Tampoco es necesario llegar convencido de que las imágenes, emociones o escenas que aparezcan durante la sesión corresponden literalmente a una vida anterior.

De hecho, muchas personas llegan precisamente porque tienen curiosidad, porque han tenido experiencias difíciles de explicar o simplemente porque quieren explorar algo que les está ocurriendo.

Respeto por las creencias de cada persona

Existe un principio que considero fundamental: cada persona tiene derecho a sus propias creencias y a interpretarlas de acuerdo con su experiencia y su visión del mundo.

No considero que mi función sea decirle a alguien qué debe creer.

Algunas personas creen firmemente en la reencarnación. Otras tienen dudas. Algunas son completamente escépticas. Todas estas posiciones merecen respeto.

Personalmente, pienso que nadie es dueño de la verdad absoluta y que cada persona es dueña de sus propias creencias.

Esto no significa que todas las afirmaciones tengan el mismo respaldo científico. Significa que debemos distinguir entre aquello que una persona cree, aquello que experimenta y aquello que puede ser demostrado científicamente.

Esa distinción permite respetar las creencias sin convertirlas en afirmaciones que la ciencia todavía no puede confirmar.

No se trata de convencer a la persona

Una regresión no debería comenzar intentando demostrarle al consultante que las vidas pasadas existen.

Mi enfoque es diferente.

La persona puede llegar creyendo firmemente en la reencarnación, puede tener dudas o puede ser completamente escéptica. Las tres posiciones son compatibles con la experiencia.

Lo importante es mantener una actitud abierta y, al mismo tiempo, prudente.

Durante una sesión pueden aparecer imágenes, escenas, emociones, sensaciones corporales, personajes o situaciones que la persona experimenta con mucha intensidad.

Pero que una experiencia sea intensa o vívida no significa automáticamente que podamos afirmar cuál es su origen.

¿Entonces qué ocurre durante una regresión?

Durante una regresión se utiliza la hipnosis como un estado de atención y concentración que puede facilitar el acceso a determinadas experiencias internas.

La persona puede comenzar a experimentar imágenes o situaciones que no estaba buscando conscientemente.

A veces aparecen escenas relacionadas con la propia historia personal. En otras ocasiones surgen experiencias que la persona interpreta como pertenecientes a otra época o a otra vida.

También pueden aparecer elementos simbólicos o imaginativos.

La experiencia es individual y no existe una única forma en que una persona deba vivirla.

Por eso, no es necesario llegar con una respuesta preparada.

¿Y si no creo en las vidas pasadas?

No pasa nada.

Una persona escéptica puede experimentar una regresión igual que alguien que cree profundamente en la reencarnación.

La diferencia puede estar en la interpretación posterior.

Una persona puede pensar: "Esto corresponde a una vida anterior."

Otra puede pensar: "No sé qué fue, pero la experiencia me hizo pensar en algo importante de mi vida actual."

Y otra puede concluir: "Probablemente fue una construcción de mi imaginación."

No considero necesario imponer una de estas interpretaciones.

Lo importante es poder explorar la experiencia y observar qué significado tiene para la persona.

¿Y si creo firmemente en las vidas pasadas?

Tampoco es necesario modificar esa creencia.

Sin embargo, es importante distinguir entre una creencia personal y una afirmación científica.

Actualmente no existe evidencia científica suficiente para afirmar que las regresiones permiten recuperar de manera comprobable recuerdos históricos de vidas anteriores.

Por eso, durante una sesión no presento automáticamente lo que aparece como un hecho histórico comprobado.

La experiencia puede ser muy significativa sin que tengamos que convertirla en una certeza.

Una experiencia puede tener significado aunque no sepamos exactamente qué es

Esta distinción es especialmente importante.

Supongamos que durante una regresión una persona experimenta una escena en la que se siente abandonada, perseguida o separada de alguien importante.

Puede preguntarse: "¿Esto realmente ocurrió en una vida anterior?"

Es una pregunta legítima.

Pero existe otra pregunta que también puede ser relevante: "¿Por qué esta experiencia me afecta tanto?"

A veces, explorar esta segunda pregunta permite relacionar la experiencia con emociones, conflictos o situaciones presentes.

El objetivo no tiene que ser demostrar de dónde proviene cada imagen.

Puede ser comprender qué despierta en la persona y qué significado adquiere dentro de su propia historia.

No es necesario creer para explorar

Por eso, si estás considerando realizar una regresión, no necesitas llegar con una respuesta definitiva sobre la existencia de vidas pasadas.

Puedes simplemente acercarte con curiosidad. Puedes creer. Puedes dudar. Puedes ser escéptico. Y puedes cambiar de opinión después de la experiencia.

La sesión no debería exigir que adoptes una determinada explicación antes de comenzar.

Una última consideración

También es importante recordar que una experiencia subjetivamente real no es necesariamente una prueba histórica.

Una persona puede experimentar una escena con gran intensidad emocional y, al mismo tiempo, mantener abierta la pregunta sobre su origen.

Esta forma de abordar la regresión permite respetar profundamente la experiencia del consultante sin presentar como científicamente demostrado aquello que todavía no lo está.

En definitiva, no necesitas creer en las vidas pasadas para explorar una regresión. Solo necesitas estar dispuesto a observar qué aparece durante la experiencia y qué significado puede tener para ti.

Tu creencia merece respeto. Mi función no es imponerte una verdad, sino acompañarte a explorar tu experiencia con respeto, apertura y prudencia.

Si te queda dando vueltas alguna experiencia que no sabes bien cómo interpretar, o simplemente tienes curiosidad por explorar esto, podemos conversarlo primero por WhatsApp, sin ningún compromiso.

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Luis Oyarzo Rivera es psicólogo clínico en Concepción, con formación en neurociencia, EMDR e hipnosis clínica ericksoniana, y estudios de terapia de regresión a vidas pasadas con Brian Weiss en el Omega Institute, Nueva York.

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